martes, 17 de diciembre de 2013

DEMOCRACIA ES ELEGIR

La deuda de la democracia: el Aborto Legal Seguro y Gratuito
Noviembre 1, 2013 - Género
A dos años del cajoneo del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en la Comisión de Legislación Penal del Congreso de la Nación , presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, exigimos a nuestros legisladores y legisladoras su urgente tratamiento e inmediata aprobación, para resarcir la gran deuda de la democracia con las miles de mujeres que mueren víctimas de abortos clandestinos.
A treinta años de la vuelta de la democracia convocamos junto a la Campaña a realizar una manifestación el viernes 1 de noviembre a las 16:00 hs frente al Congreso para denunciar la falta de voluntad política y "cajoneo" legislativo de una ley urgente y necesaria que evitaría la muerte de miles de mujeres que se realizan abortos en condiciones deplorables cada año y convierten a  los abortos inseguros en la primer causa de mortalidad materna en nuestro país.
El proyecto de ley por la IVE fue presentado en 2011, por cuarta vez, con el apoyo de organizaciones de mujeres, feministas, sociales, sindicales, estudiantiles y 58 diputados y diputadas de todos los bloques partidarios,  la aprobación de esta medida es una avance en la conquista de derechos de las mujeres y sin dudas una profundización de la democracia que exige al Estado la protección de la salud, la vida, la igualdad y la autonomía de las mujeres ya que son más de medio millón las que se realizan abortos cada año. 
Dicho proyecto sostiene que toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras doce semanas del proceso gestacional; exige que los servicios de salud del sistema público garanticen el acceso gratuito la práctica y que los de la seguridad social de salud y de los sistemas privados las incorporen a sus coberturas en igualdad de condiciones con sus otras prestaciones.  Además, que en todos los casos la autoridad responsable del servicio de salud garantice la realización de la práctica; y que se efectivicen sin ninguna autorización judicial previa. Sin dudas, los principales detractores de la ley son las corporaciones médicas, religiosa y judicial; ponen de manifiesto el entramado institucional que vulnera de forma sistemática los derechos adquiridos por las mujeres y la necesidad impostergable de avanzar en esta discusión

Porque es una cuestión de Salud pública y Defensa de los Derechos Humanos y porque tenemos derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos, seguimos reclamando por la pronta sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y ratificamos el esfuerzo permanente por la implementación de las leyes de Educación Sexual Integral y la vigencia plena del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable en todo el país.

martes, 10 de diciembre de 2013

BASTA DE MUJERES MUERTAS POR ABORTOS CLANDESTINOS!!!!!!

Se muere una de cada 300 mujeres que tienen que recurrir a un aborto inseguro

 Por Rebecca Gomperts *

Cada año 19 millones de mujeres en todo el mundo recurren al aborto inseguro y uno de cada 300 de esas mujeres muere. Estas muertes son innecesarias y prevenibles. Hay estudios científicos que demuestran que los abortos con medicamentos en pastillas (misoprostol solo o en combinación con mifepristona) son muy seguros y efectivos y han demostrado que las mujeres pueden realizarse un aborto con medicamentos ellas mismas, de forma segura, en sus casas. Los riesgos son los mismos que en un aborto espontáneo. En general, entre el 15 y el 20 por ciento de todos los embarazos terminan en un aborto espontáneo y, la mayoría, son manejados por las propias mujeres sin supervisión médica adicional. El aborto con medicamentos y el espontáneo son procesos muy similares y tienen los mismos riesgos de complicaciones.
La mifepristona y el misoprostol han sido registrados como medicamentos esenciales por la OMS. El misoprostol también puede ser usado para el tratamiento de abortos espontáneos incompletos, provoca contracciones y sangrado, pero en el caso de sangrado severo una dosis adicional regula el flujo sanguíneo y detiene una hemorragia. La investigación de la OMS acerca de la forma de uso más efectiva del misoprostol, publicada en la revista médica británica The Lancet, en junio de 2007, examinó las tasas de aborto completo luego de dos semanas. Si no había un aborto completo, luego de este tiempo, a las mujeres se les practicaba una aspiración. Sólo el 17 por ciento –de las mujeres a quienes se les indujo el aborto con misoprostol– necesitaban recibir un tratamiento quirúrgico posterior. Sin embargo, la pregunta es si todas estas intervenciones quirúrgicas eran realmente necesarias, dado que otra investigación mostró que un aborto incompleto usualmente se completa luego de la primera menstruación.
Pero, aun así, esto también significa que, al menos, el 83 por ciento de las mujeres, finalmente, no necesitarán recurrir a métodos invasivos inseguros y arriesgar su salud y sus vidas. Más aún, esta “tasa de fallo” no se refiere a situaciones de riesgo de vida. La hemorragia es una complicación cuyo riesgo es relativamente bajo (0,4 por ciento) en un aborto inducido por misoprostol. El riesgo es aceptable en un contexto donde la única alternativa son los métodos de aborto de muy alto riesgo que implican mucha mayor probabilidad de hemorragia, infección y otras complicaciones. Si no hubiera ninguna institución médica cerca, la mujer puede tanto trasladarse a cualquier clínica (tiene que poder llegar en una hora como máximo en el caso de hemorragia) como usar una dosis adicional de misoprostol.
En los raros casos en que una mujer necesita atención médica posterior, puede decirle a l@s médic@s que tuvo un aborto espontáneo. El tratamiento de seguimiento para el aborto espontáneo y aún la atención postaborto están disponibles y son legales en la Argentina. Otra complicación del aborto médico es que continúe el embarazo (lo que sólo sucedió en el 6 por ciento de las veces cuando se usó misoprostol y en menos del uno por ciento de los casos cuando se usó la combinación de mifepristona y misoprostol). Las mujeres con embarazos que continúan pueden intentar usar misoprostol de nuevo y es posible que el segundo intento sea exitoso.
Las píldoras para el aborto con medicamentos dan a las mujeres la posibilidad de tomar el control de sus decisiones reproductivas, sin depender de la legalidad del aborto y de la disponibilidad o voluntad de l@s médic@s y a tomar este control de manera segura, con muy poco riesgo para sus vidas y su salud. Para salvar vidas de mujeres, la información y el aborto con medicamentos deberían hacerse fácilmente accesibles para las mujeres.
Women on Waves publicó instrucciones para las mujeres acerca de cómo realizarse un aborto con medicamentos ellas mismas en su sitio web (http://www.womenonwaves.org/
set1020.191en.html). Las instrucciones son para el aborto seguro usando misoprostol. En algunos países el misoprostol se consigue con facilidad, pero a las mujeres les falta información adecuada acerca de cómo usarlo de la manera más efectiva.
Si el aborto con medicamentos es accesible, las mujeres no necesitan recurrir a prácticas tradicionales o peligrosamente invasivas. Además, las que no tienen los medios para pagar por un aborto ilegal (posiblemente seguro pero muy caro) realizado por un/a profesional pueden realizarse un aborto seguro, inducido por ellas mismas, en su casa, si saben acerca del aborto con medicamentos ¤
* Médica y directora de la organización holandesa Women on Waves (Mujeres sobre las olas).

lunes, 9 de diciembre de 2013


ELEGIMOS VIVIR POR ESO PEDIMOS ABORTO SEGURO PARA TODAS...

CONSTRUIMOS IGUALDAD!!!!!!!!!!!

El privilegio que garantiza el racismo

 Por Luciana Sanchez y Christian Gruenberg *

En Argentina el aborto seguro es un privilegio de las mujeres blancas. No hay Rominas Tejerinas blancas. No hay Anas Marías Acevedo blancas. No hay muertas blancas por aborto clandestino. Hay violencia, hay violación, hay embarazo no deseado, sí. Pero no hay policía, no hay cárcel, no hay infección, no hay muerte. Un pacto de semen, como dice la antropóloga Rita Segato, tan blanco como el mismo semen, garantiza el acceso racializado a servicios clandestinos de aborto seguro. Y tres complicidades: la aplicación racista de la ley penal; la desigualdad racista en la distribución de los recursos, la propiedad, el conocimiento y el silencio de la gran mayoría de las mujeres blancas ante el femicidio de sus compañeras.
Ya en 1999 el Comité de la CEDAW recomendó “abolir las medidas punitivas impuestas a mujeres que se hayan sometido a abortos”. Según el Ministerio de Salud de la Nación, quienes abortaron demoraron la búsqueda de atención médica por el estigma asociado al aborto. Sin esos prejuicios, hubieran salvado su vida 1000 mujeres pobres. Y otras 600.000 no se habrían visto obligadas a arriesgarlo todo.
En este país, hace más de diez años, que con el Misoprostol se pare, se aborta y se completan abortos de manera legal y sin riesgos. También se venden seis de cada 10 cajas de Misoprostol sin receta y circulan sobre el medicamento más fábulas que información. Frente a esta realidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos consideran esencial poner la información sobre el método correcto para abortos con Misoprostol en manos de las mujeres que la necesitan.
La línea “Aborto, más información, menos riesgos” se enmarca en estas recomendaciones, en un aporte de la sociedad civil al Estado, con el fin de reducir la mortalidad de embarazadas en un 75 por ciento como exigen las Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas para el 2015.
* Integrantes del equipo legal de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto y activistas feministas y por el acceso a la información sin discriminación.







ABORTO MEDICAMENTOSO II

Una línea para abortos sin riesgos

En Argentina se realizan alrededor de 500.000 abortos clandestinos y, al menos, fallecen 100 mujeres por año y tienen lesiones o enfermedades 68.000 adolescentes, jóvenes o adultas. Por eso, el grupo Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto decidió pasar a la acción y crear la línea telefónica “Más información, menos riesgos”, donde se va a brindar información completa y en forma comprensible sobre abortos medicamentosos para intentar evitar que la mortalidad materna en Argentina siga en crecimiento.
 Por Luciana Peker

“Lo que me acuerdo como terrible fue que la médica que me atendió no dejó que me acompañara nadie. Fui sola y mi mamá y mi amiga estaban esperando en la esquina en un café. Mi pareja no fue porque no estuvo de acuerdo con mi decisión. El asunto es que una vez abortada, la anestesia me dejó muy descompuesta y no podía recuperarme, estaba demasiado boleada, como el peor borracho sin casi poder sostenerme en pie y la insensible de la médica me apuró y me dijo que me fuera como sea. Así llegué al encuentro de mi mamá: sosteniéndome de las paredes y vomitando cada tres pasos”, recuerda Gimena, de un aborto que ya pasó hace más de 15 años, antes de que nacieran su hijo de 14 y su hija de 12, antes que la adolescencia traspasara sus fronteras y que sigue generando en ella un silencio continuo que cuando estalla le da náuseas y la regresa al maltrato de la clandestinidad.
Gimena no integró la lista de mujeres que fallecen cada año por un aborto clandestino. Tampoco quedó infértil o con una infección. Pero, como si el tiempo no pasara, en una sociedad que le ha puesto dinamismo al sexo, salvo a la posibilidad de no morir por tener sexo, el drama de Gimena no deja de repetirse. Ella se salvó y ni siquiera integró las estadísticas del Ministerio de Salud que indican que, actualmente, una de cada 530 mujeres tienen riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo, el parto o la maternidad, que 4,4 mujeres –cada diez mil nacidos vivos– fallecen a causa de la mortalidad materna (y en el 24,2 por ciento de los casos por embarazos terminados en abortos) y que, por cada embarazada que pierde la vida, 20 mujeres sufren enfermedades o lesiones a causa de la clandestinidad del aborto.
Gimena ni siquiera estuvo ni está en la lista de efectos colaterales del silencio, la opresión, la vergüenza, la ilegalidad y el maltrato que rodean al aborto. Pero, igualmente, quedó dañada, no por su propia decisión de postergar una maternidad que no podía sostener como no podía sostenerse a ella misma después del aborto, sino por el abuso de poder y la inseguridad de la ilegalidad del aborto en la Argentina. En estos años, de todos modos, algo sí cambió: irrumpió la opción de abortar a través de medicamentos. Sin embargo, la falta de conserjerías pre y post aborto –como ya existen en los hospitales de Uruguay– hace que, según el testimonio de muchas jóvenes, las pastillas se vendan en la clandestinidad o en las farmacias pero sin un asesoramiento claro y contenedor. Por eso, el miedo, los tabúes, los prejuicios y la falta de accesibilidad a servicios amigables no logran bajar ni las muertes ni las consecuencias de los abortos.
La Argentina tendría que reducir 3/4 la mortalidad materna en el 2015, según se comprometió con las Naciones Unidas. Pero, por los indicadores actuales, no va a lograrlo. Y, llamativamente, las consecuencias del aborto tienen el doble de incidencia (en las cifras de mortalidad materna) en la Argentina que en el resto de Latinoamérica, según cifras oficiales. Y no sólo las estadísticas empujan al abismo del drama. También las que –simple y desbordadamente– angustian.
“¿Qué hago?”, pregunta una psicóloga de 35 años que ya tiene un hijo de 5 y un marido con otros tres hijos y no tiene espacio para un nuevo bebé. Aun con dinero, información y formación el misterio es un fantasma que duele. Y las preguntan aúllan en el cuerpo desamparado en el baño. “¿Cómo se hace?” ¿Cuánto tengo que sangrar para ir al médico? ¿Me van a mirar con cara de que soy una bruja? ¿Cómo sé si tengo una infección?”, pregunta ella –ni siquiera parte de un sector vulnerable que está todavía más lejos de poder comprar un medicamento, de ser respetada en un hospital, de ser escuchada por amigas o compañeros y de ser acompañada en un proceso que puede aliviar pero que, casi nunca, es sencillo–.
Por eso, las Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto irrumpieron con un cuestionamiento: “¿Quién puede monopolizar el conocimiento?” Y decidieron pasar a la acción de la palabra y responderle a otras mujeres sus dudas. “Mantener a las mujeres alejadas del conocimiento sobre modos de abortar en forma segura es discriminatorio y es condenarlas a morir por falta de información. El uso de medicamentos para realizar abortos seguros, principalmente con misoprostol y mifepristone, lleva más de veinte años como práctica establecida y es recomendado por la Organización Mundial de la Salud y otros organismos por su eficacia y bajo riesgo de muerte y complicaciones cuando se realiza con el método correcto. En nuestro país, el misoprostol es usado cotidianamente por profesionales de la salud para realizar abortos seguros y otros procedimientos”, informan.
“A pesar de que el aborto con medicamentos en sus diferentes variantes es ampliamente recomendado por médic@s en todo el mundo, y de que millones de mujeres han usado este método satisfactoriamente, muchas mujeres, en especial las más pobres y las más jóvenes, no saben que este método existe. Las que saben, suelen obtener información confusa e incompleta. Y, por eso, ejercemos nuestro derecho al conocimiento sobre cómo abortar en forma más segura sin distinción de clase, raza, sexo, orientación sexual, etnia, edad, capacidades físicas o mentales o nacionalidad”, sostiene el comunicado de las mujeres que van a sostener la línea (011-156-664-7070) “Más información, menos riesgos un proyecto financiado por las organizaciones Women on Waves y XminusY que ya funciona, por ejemplo, en Ecuador. Dos de las activistas que van a poner la voluntad y la voz en el teléfono son la trabajadora social Verónica Marzano y la bióloga María Luisa Peralta, que conversaron con Las/12 sobre esta iniciativa que busca no dejar que la sangre corra sola.

–¿Cuál es la idea de informar a las mujeres sobre abortos seguros?

Verónica Marzano: –La línea va a brindar información sobre cómo se utiliza el misoprostol, que es un procedimiento barato y no invasivo, en forma segura, según lo recomienda la Organización Mundial de la Salud que tiene un manual que se llama Aborto sin riesgo que es de acceso público y que se utiliza también en lugares donde el aborto es ilegal.
María Luisa Peralta: –También lo recomienda la Federación Latinoamericana de Obstetricia y Ginecología y otras organizaciones. Ya está muy aceptado que el estándar básico de atención debería incluir el aborto con medicamentos.

–¿Por qué es más seguro la utilización de misoprostol que las otras formas de aborto?

María Luisa: –Todo el aborto en condiciones legales y buenas condiciones médicas e higiénicas es una práctica segura y tiene muy poco riesgo. El problema con el aborto quirúrgico es que donde está clandestinizado son muy pocas las mujeres que tienen la plata suficiente para pagar un aborto seguro. Cuando es legal, los dos métodos son seguros, pero, en la ilegalidad, es mucho más seguro utilizar medicamentos al método quirúrgico. Además, muchas mujeres lo prefieren porque es más natural, se compara a un aborto espontáneo, no es invasivo y lo manejan ellas.
Verónica: –Además es un método muy seguro hasta las 12 semanas.
María Luisa: –El misoprostol tiene una gran cantidad de aplicaciones obstétricas que se hacen de rutina, en el uso cotidiano, como inducir o facilitar partos en donde se busca que nazca un bebé.
Verónica: –El misoprostol está recomendado por la guía de atención post aborto. Y, además, es de uso común en la obstetricia, por ejemplo, como para facilitar los partos a término, desde hace veinte años. También regula las hemorragias después del nacimiento del bebé. Los profesionales de la salud lo usan para muchas cosas.
María Luisa: –Además, nosotras tenemos una premisa. Las mujeres van a abortar igual. Sin el misoprostol hay más riesgos para las mujeres, pero no menos abortos.
Verónica: –Es imposible sacar de la venta el misoprostol salvo con argumentos muy conservadores –que rocen lo antidemocrático–, porque para la OMS es un medicamento esencial como el ibuprofeno o la penicilina.

–Argentina tiene un índice de mortalidad materna más alto que Uruguay, Chile y Costa Rica y no está cumpliendo con las metas acordadas con la ONU. ¿Cómo puede influir el uso de misoprostol en mejorar la salud de las mujeres?

María Luisa: –Seguro que si no existiera el misoprostol habría más muertes. El problema es que hoy se usa mal porque la información es incompleta y confusa. Sin dudas, que con buena información bajarían las tasas de mortalidad materna.
Verónica: –El misoprostol es absolutamente eficaz. El 1 por ciento de las mujeres que tienen un aborto inducido por misoprostol tienen problemas que no son de riesgo de muerte. En Argentina las mujeres se mueren por ignorancia. Porque no debería haber muertes por aborto.

ABORTOS MEDICAMENTOS I

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-1630-2004-12-11.html

DEJANOS TU FIRMA!!!!!

ELEGIR ES NUESTRO DERECHO

http://www.amnistia.org.ar/aborto

Especialistas aseguraron que "la despenalización social del aborto es una realidad en la Argentina"



Aborto en Argentina: Proyectos, cifras y un debate pendiente




Educación Sexual para Decidir, Anticonceptivos para no Abortar, Aborto Legal para no Morir


La Campaña

Desde hace décadas mujeres venimos poniendo en debate el tema del aborto y las consecuencias de su status legal actual para la vida y la salud de las mujeres. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto legal, Seguro y Gratuito es una amplia y diversa alianza federal, que articula y recupera parte de la historia de las luchas desarrolladas en nuestro país en pos del derecho al aborto legal, seguro y gratuito.
Tiene sus simientes en el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Rosario en el año 2003 y en el XIX ENM desarrollado en Mendoza en el 2004. Impulsada desde grupos feministas y del movimiento de mujeres, como así también desde mujeres pertenecientes a movimientos políticos y sociales, cuenta en la actualidad con la adhesión de 305 grupos, organizaciones y personalidades vinculadas a organismos de derechos humanos, de ámbitos académicos y científicos, trabajadoras/es de salud, sindicatos y diversos movimientos sociales y culturales, entre ellos redes campesinas y de educación, organizaciones de desocupadas/os, de fábricas recuperadas, grupos estudiantiles, comunicadoras y comunicadores sociales, etc.
Asumimos un compromiso con la integralidad de los derechos humanos, y defendemos el derecho al aborto como una causa justa para recuperar la dignidad de las mujeres y con ellas, la de todos los seres humanos.
Quienes la integramos hemos apostado colectivamente a converger en una gran heterogeneidad de actividades y procesos estratégicos para:
• Instalar en la sociedad y en el Estado el debate en torno a la necesidad de despenalizar y legalizar el aborto en Argentina.
• Contribuir a que más mujeres y organizaciones se sumen en este proceso y reclamo.
• Lograr el debate y la aprobación de una norma legal que despenalice y legalice el aborto en Argentina.
Fue lanzada el 28 de mayo de 2005, Día de Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, y desde entonces tiene la capacidad y la fuerza de coordinar actividades simultáneamente en distintos puntos del país bajo la consigna: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”. Ese mismo año confluimos con una gran Marcha Federal realizada al Congreso de la Nación, en la que entregamos las cien mil recolectadas en el primer año de trabajo articulado.
Consideramos la necesidad de legalizar y despenalizar el aborto como una cuestión de salud pública, de justicia social y de derechos humanos de las mujeres, lo que quedó plasmado en el Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo elaborado colectivamente en el año 2006, durante una plenaria nacional realizada en la ciudad de Rosario. El Proyecto fue presentado en la Cámara de Diputados de la Nación en 2007 y en 2009. En marzo de 2010 se presentó nuevamente y cuenta con la firma de 50 diputados y diputadas de todos los bloques con representación parlamentaria en el Congreso Nacional.
A partir del trabajo sostenido en estos años, numerosos Consejos Directivos de distintas facultades y Consejos Superiores de universidades públicas nacionales han manifestado su adhesión para que el tema sea debatido en el Congreso, así como el apoyo al proyecto de ley y a las acciones de la Campaña (ver en pronunciamientos). En abril de este año se publicó una solicitada intitulada: “Aborto legal, una deuda de la democracia”, la misma revela el amplísimo margen de adhesión que viene concitando el reclamo de esta Campaña Nacional. Fue publicada en dos diarios de tirada nacional y tuvo gran repercusión en numerosísimos medios de prensa, mostrándose así el avance que hemos tenido en la instalación del tema entre comunicadoras y comunicadores sociales que cada vez con mayor presencia y compromiso asumen el tratamiento de este reclamo. (ver Solicitada)
En Argentina se calcula que alrededor de 500 mil mujeres recurren cada año al aborto clandestino, mostrando cómo la penalización no impide su práctica, sino que la hace peligrosa por la falta de recursos económicos de muchas mujeres. El aborto es parte de la cotidianeidad de medio millón de mujeres que año a año desoyen mandatos sobre sus cuerpos y sus vidas, trayendo al escenario público un tema crucial: la maternidad debe ser voluntaria, deseada, proyectada. Según cifras oficiales las complicaciones por abortos inseguros son la principal causa evitable de mortalidad materna en Argentina (más adecuado resultaría hablar de muerte de mujeres gestantes pero mantenemos la designación muertes maternas al hacer referencia a estadísticas de organismos oficiales).
Desde la recuperación democrática en diciembre de 1983 han muerto más 3000 mujeres como consecuencia de abortos inseguros, así se expresa esta gran deuda de la democracia que constituye un gravísimo problema de salud pública. La mayoría de estas mujeres son jóvenes y empobrecidas, mostrando las desigualdades que atraviesa el problema del acceso al aborto cuando una mujer decide que no puede seguir adelante con un embarazo no deseado. Las mujeres tenemos derecho a vivir una vida plena y sin violencia: la prohibición del aborto y la falta de acceso a procedimientos seguros, de calidad y gratuitos constituye una violación a los derechos humanos de las humanas.
Despenalizar y legalizar el aborto es admitir que no hay una única manera válida de enfrentar el dilema ético que supone un embarazo no deseado; reconocer la dignidad, la plena autoridad, la capacidad y el derecho de las mujeres para resolver estos dilemas y dirigir sus vidas; y aceptar que el derecho a decidir sobre el propio cuerpo es un derecho personalísimo ya que éste es el primer territorio de ciudadanía de todo ser humano. Por esto exigimos que se debata y apruebe el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo elaborado por esta Campaña.
Para colaborar en este debate, instalar y estirar el reclamo socialmente es que organizamos acciones callejeras, juntamos firmas, marchamos, debatimos en talleres y seminarios, participamos de los Encuentros Nacionales de Mujeres, organizamos espacios de debate y festivales, armamos muestras fotográficas, participamos de audiencias públicas en el Congreso de la Nación, producimos materiales con nuestros argumentos, empapelamos ciudades, realizamos reuniones anuales, creaos comisiones de trabajo, activamos en los medios de comunicación, difundimos nuestras ideas en todos los lugares que podemos y portamos nuestros pañuelos verdes, símbolo de esta lucha en la que estamos embarcadas junto a amplios sectores de la sociedad y de la que podés ser parte.

Spot Oficial 2013

http://www.youtube.com/watch?v=t_AJCr0eqg4

Proyecto de Ley de despenalización del aborto en Argentina

Proyecto de Ley de legalización/despenalización del aborto en Argentina
El presente proyecto fue presentado por primera vez en la Cámara de Diputados/as el 28 de mayo de 2007. El objetivo de las y los firmantes era que el mismo adquiera estado parlamentario para darle tratamiento junto con las demás iniciativas referidas a esta temática.
Sin embargo fue  “cajoneado”, y en marzo de 2010, sin ser tratado, el proyecto perdió estado parlamentario. Pero el día 16 de marzo de 2010 en un 
importante acto con diputadas y diputados que apoyarán el proyecto, las organizaciones  que conformamos la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratutito volvimos a presentar el proyecto de ley, esta vez con más de 33 firmas de diputadas y diputados y apoyo y representación de casi todos los bloques de la Cámara de Diputados, y con expediente  0998-D-2010

Artículo 1º: Toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras doce semanas del proceso gestacional.

Artículo 2º: Toda mujer tiene derecho a acceder a la realización de la práctica del aborto en los servicios del sistema de salud, en las condiciones que determina la presente ley.

Artículo 3º: Fuera del plazo establecido en el art 1º toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción del embarazo en los siguientes casos:

a) Si el embarazo fuera producto de una violación, acreditada con denuncia judicial o policial o formulada en un servicio de salud.
b) Si estuviera en riesgo la salud o la vida de la mujer.
c) Si existieran malformaciones fetales graves.

Artículo 4º: Previamente a la realización del aborto en los casos previstos en la presente ley, se requerirá el consentimiento informado de la mujer expresado por escrito.

Artículo 5º: Los servicios de salud del sistema público garantizarán el acceso gratuito a las prestaciones mencionadas en los arts. 1º y 3º y los de la seguridad social de salud y de los sistemas privados las incorporarán a sus coberturas en igualdad de condiciones con sus otras prestaciones.
Asimismo deberán garantizar en forma permanente las prestaciones enunciadas en la presente ley, incluyendo el personal de salud, instalaciones e insumos requeridos.

Artículo 6º: Aquellos médicos/as y demás personal de salud que manifiesten objeción de conciencia para intervenir en los actos médicos a que hace referencia esta ley, deberán hacerlo saber a las autoridades de los establecimientos a los que pertenezcan dentro del plazo de treinta días corridos contados a partir de la promulgación de la presente ley. Quienes ingresen posteriormente podrán manifestar su objeción de conciencia en el momento en que comiencen a prestar servicio. Los/as profesionales que no hayan expresado objeción en los términos establecidos no podrán negarse a efectuar las intervenciones. En todos los casos la autoridad responsable del servicio de salud deberá garantizar la realización de la práctica.

Artículo 7º: Las prácticas profesionales establecidas en la presente ley se efectivizarán sin ninguna autorización judicial previa.

Artículo 8º: En caso de que la interrupción del embarazo deba practicarse a una mujer de menos de catorce años se requerirá el asentimiento de al menos uno de sus representantes legales, o en su ausencia o inexistencia de su guardador de hecho. En todos los casos la niña deberá ser oída y frente a cualquier otro interés se considerará primordial la satisfacción del interés superior de la niña en el pleno goce de sus derechos y garantías consagrados en la Convención Internacional de los Derechos del Niño (Ley 23.849).

Artículo 9º: Si se tratara de una mujer declarada incapaz en juicio se requerirá el consentimiento informado de su representante legal.

Artículo 10º: Derogase el Art. 85 inc. 2 del Código Penal de la Nación.
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Artículo 11º: Deróganse los Arts. 86 y 88 del Código Penal de la Nación.

Artículo 12: De forma.
Firmantes 2010:
Juliana Di Tullio (FPV), María luisa Storani (UCR), Miguel Barrios (PS), Cecilia Merchan (Libres del SUR), Marcela Rodríguez (CC), Héctor Álvaro (FPV), Adela Segarra (FPV), (SI)lvia Storni (UCR), Nélida Belois (Proy. progre(SI)sta), Claudio Lozano (SUR), Fabián Peralta (GEN), Verónica Benas (SI), Fernanda Gil Lozano (CC), Lisandro Viale (PS), Mónica Fein (PS), Alicia Ciciliani (PS), Liliana Parada (SUR), María Josefa Areta (Frente de todos), Adriana Puiggrós (FPV), Néstor Hugo Castañón (UCR), Horacio Alcuaz (GEN), Victoria Donda Pérez (Libres del SUR), Gerardo Milman (GEN), Silvana Giudici (UCR), Fernanda Reyes (CC), Hector Recalde (FPV), Martín Sabatella (NEPyS), Vilma Ibarra (NEPyS), Carlos Heller (NEPyS), Ricardo Cu(CC)ovillo (PS), Roy Cortina (PS), Jorge Rivas (NEPyS), Ariel Basteiro (NEPyS), Adriana García (Peronismo federal), Lorena Rossi (Peronismo federal).
PROYECTO DE LEY
Iniciado: Diputados Expediente: 0998-D-2010 Publicado en: Trámite Parlamentario nº 15 Fecha: 16/03/2010